Mejor con inglés

Hay muchos motivos para hablar inglés, ¿Cuál es el tuyo?

Practicar una lengua extranjera se ha convertido en un una estupenda manera de mejorar nuestra calidad de vida.

 

El inglés domina el mundo globalizado desde hace décadas, aunque se estima que hay 360 millones de hablantes nativos, un total de 1600 millones lo hablan como primer o segundo idioma. Y es que el inglés se ha convertido en la “lengua franca” mundial gracias a su preponderancia en el ámbito cultural, del comercio internacional, la diplomacia, internet,…

A nadie se le escapa ya que el inglés ocupa un lugar destacado en el día a día tanto de niños como de adultos. La academia de inglés es, junto al deporte y la música, la actividad extraescolar más popular para las familias. Los adultos tampoco somos ajenos al inglés como parte de nuestro día a día. Empresas, universidades, administraciones públicas,…nos exigen conocer –incluso dominar- esta lengua para desarrollar nuestro trabajo o estudios. Ya son pocos quienes desconocen términos como “B2” o “C1”, “FIRST” o “ADVANCED”, que han pasado ya a nuestra vida cotidiana.

Según un informe de junio de 2018 de la consultora de empleo Adecco, el 35% del total de las ofertas de empleo exigen el dominio del inglés, viéndose esta cifra incrementada para las ofertas de empleo más cualificado y con mejor remuneración (en un 55% de las ofertas para directivos se pide inglés). Según este mismo informe, a mayor rango en una empresa, mayor exigencia de dominio de un idioma extranjero. Un buen nivel de inglés suele ser un requisito indispensable para promocionar dentro de la empresa.

En cuanto a la preeminencia el inglés entre las demás lenguas extranjeras, los datos hablan por sí solos: el informe InfoempleoAdecco señala que que el 92,3% de las ofertas exigen el inglés como idioma extranjero, seguido por el 7,4% que exige alemán y el 7,2% que exige francés.

Muchas empresas españolas, incluyendo pequeñas y medianas, han emprendido un proceso de internalización en busca de nuevos mercados para superar la grave crisis económica sufrida en los últimos años. Este fenómeno explica también el aumento de la exigencia del inglés en el mundo profesional.

Pero comunicarnos en inglés no es únicamente una exigencia del mundo laboral o académico, sino también algo beneficioso y divertido que nos abre puertas a un mundo de posibilidades y experiencias sociales, culturales, de ocio,…etc…

Saber inglés nos abre la puerta a pequeños placeres como disfrutar de una buena película o serie en versión original, o cantar nuestra canción favorita comprendiendo su letra. Y por supuesto, leer un buen libro en inglés, o incluso un artículo de una revista extranjera, puede ser una estupenda experiencia además de un estímulo intelectual. Y si lo que nos gusta  es Youtube, debemos saber que la mayoría de sus vídeos son en inglés.

A todos nos gusta viajar, conocer otros países y culturas, y el inglés es el mejor pasaporte que podemos llevar con nosotros. ¿Cuántas veces nos hemos sentido frustrados en ese viaje en el que no logramos hacernos entender ni con señas? ¿No hemos sentido cierta envidia alguna vez de esa compañera de viaje que es capaz de hacer amigos en cualquier lugar del mundo gracias al inglés? Porque solo cuando somos capaces de comunicarnos con la gente del lugar podremos sentir que nuestro viaje es algo más que hacer fotos a monumentos o probar comidas exóticas.

Aprender y practicar una lengua extranjera estimula además nuestras conexiones neuronales, favoreciendo la concentración y mejorando nuestra memoria así como nuestros procesos cognitivos. El cerebro, no lo olvidemos, necesita ejercitarse, y en este sentido hablar inglés es tan beneficioso como hacer sudokus, tocar un instrumento o jugar al ajedrez. Varios estudios científicos demuestran que la práctica de un segundo idioma previene la aparición de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o el Parkinson.

Afortunadamente, cada vez son menos quienes ven el inglés como una obligación, y más los que lo perciben como algo divertido y estimulante. “Ir a inglés” se ha convertido en una oportunidad para socializar, conocer gente nueva con quien compartir experiencias e intereses. El profesor de inglés ya no es ese señor distante que nos repite anodinas reglas gramaticales, sino una persona dinámica que es capaz de motivarnos para que perdamos la vergüenza y nos soltemos a hablar en otro idioma, además de acercarnos a otra cultura diferente a la nuestra.

En definitiva, son muchas las ventajas que proporciona conocer y utilizar una lengua extranjera como el inglés, y en ese sentido es justo afirmar que aprender inglés ha pasado de ser un simple extra a convertirse en un elemento fundamental para mejorar nuestras vidas y las de nuestros hijos.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail